| Mi nombre es E.P. y soy de Madrid, España. En Diciembre del año 2003 tuve por primera vez conocimiento del fenómeno crop-circle a través de la publicación en
en nuestro País de un libro de un fotógrafo Inglés. Me causó un impacto considerable.
Sí este hecho supuso un cambio en mi habitual concepción del mundo, cuál no sería mi sorpresa y alegría el encontrar unos círculos dibujados en la arena de un parque no muy alejado de la zona centro de Madrid, sobre las cinco de la madrugada del cuatro de Julio del 2004, después de una tormenta de unos cuarenta minutos, y encontrándose el suelo embarrado, pero apreciándose los círculos muy claramente. Evidentemente, el impacto más
importante es creer el hallarse ante una fuerza desconocida pero de unas dimensiones aún menos conocidas.
Aquí es donde entran todo tipo de especulaciones acerca de esta fuerza misteriosa.
Se puede hablar de naves que llegan de otros planetas, lo cual yo no puede afirmar.
Se puede hablar de misteriosas fuerzas de ubicación incierta pero no por ello menos probable.
Entraríamos entonces en un terreno poco propenso a nuestro habitual sistema de raciocinio, tampoco yo puedo afirmar esto rotundamente, pero sí puedo opinar en algún sentido favorable.
Estaríamos en terrenos de otras dimensiones que nuestros parámetros de percepción no se hallan capacitados para observar.
En fin, todo un vasto campo de especulación al que solo pone límites nuestra imaginación.
Lo único que puedo aportar es mi propia experiencia sobre el hallazgo hasta hoy de estas misteriosas líneas que llevo encontrando, y que creo proceden de la misma fuente de los que realizan cada verano en el sur de Inglaterra y otras muchas partes del planeta.
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